
ALGO DIGNO DE RIPLEY...
Sr. Director:
Algo digno de Ripley…
El Suboficial Jesús Gil Lucero, de las Fuerzas Especiales de
Carabineros, quedó herido de gravedad al recibir una pedrada
en la cara cuando participaba en los operativos para controlar los desmanes
provocados por trabajadores de “Agrosuper”, en la región
de O´Higgins.
Para él, no hubo prensa, ni TV, ni teatro, ni declaraciones,
ni cobertura especial en noticiarios, sin derechos humanos.
Grave, anónimamente, después de haber cumplido con su
deber. Olvidado por los de uno y otro lado.
El senador socialista Alejandro Navarro, amparado en su cargo, recibió
un bastonazo por estar alterando el orden público, de un carabinero
que cumplía con su deber y que a lo mejor, ni siquiera lo conocía.
El parlamentario anunció querellas, se quejó ante las
cámaras, sangró algo parecido al ketchup, lo exhibieron
y pasearon en camilla, llegaron inmediatamente dirigentes para condenar
los hechos y al funcionario de Carabineros. Incluso el Sr. Teiller del
PC; y seguramente, de todas las bancadas surgirán voces engoladas
linchando al oficial.
Increíble, a unos –ambos Carabineros– por resguardar
el orden público, que velan por la tranquilidad de todos los
chilenos y arriesgan su vida, les pagan no más de $ 300.000.
Seguramente, uno de ellos perderá su trabajo.
Al otro, senador, por incentivar el desorden, por impedir la libre circulación
en nuestras calles, por aprovecharse mediática, intencionada
e irresponsablemente de una situación que sabía riesgosa,
todos los chilenos le pagamos mensualmente $11.000.000.-
De Ripley.
Hernán
Núñez Manríquez
Brigadier General
RUT. 5.165.939-2
Y
FUERON 52 DÍAS…
Señor Director:
Luego de buscarlo por 52 días la Policía de Investigaciones
detuvo al Señor General Don Raúl Iturriaga Neumann, el
procedimiento fue tranquilo y sin incidente alguno. Detuvieron a un
hombre que estaba solo y tomando desayuno en su departamento, a un Soldado
como tantos otros de este país que no estaba escondido de nadie,
que en las tardes caminaba por las calles de Viña del Mar, que
estuvo en Santiago u otros lugares... pero eso ya no viene al caso.
Horas más tarde sí hubo un exagerado movimiento y revuelo.
Un amplio, preparado y bullado operativo policial lo trasladaba a Santiago,
al que se sumaban muchos medios de comunicación por supuesto,
avisados previa y oportunamente.
Y en La Moneda el Director de Investigaciones Arturo Herrera describía
orgulloso el “procedimiento”, mientras el Sub Secretario
del Interior Felipe Harboe lo felicitaba resaltando la “Eficacia
de Investigaciones de Chile”.
Y ahora nos preguntamos... ¿qué buscaba el General Iturriaga
con todo esto?...
Seamos realistas, si alguien salió ganando fue precisamente él,
porque planificó y llevó a efecto su propia “Operación
de Comandos”, logrando así que la ciudadanía entera
observara y conociera la actitud viciada y el impúdico proceder
de algunos Jueces, los que tergiversan el sistema jurídico existente,
a través de lo cual buscan enconadamente la condena y encarcelación
de cualquier uniformado.
Efectivamente, y aunque terminó encarcelado como muchos otros,
él fue el único ganador, logró su objetivo: “Que
los chilenos pudieran conocer lo nauseabundo y fragoso de la persecución
vengativa a los Militares y Carabineros, los mismos que un día
dieron Libertad y Desarrollo al País”.
De ahí la reacción asfixiada de muchos políticos
de la Concertación, como la del Ministro Lagos Weber: “los
criminales van a estar donde tienen que estar, en las cárceles”.
Pero la realidad es que aquí no había ningún criminal,
se trataba de un General de la República, un profesional preparado
y capacitado para servir y defender a su tierra.
Sin embargo en los mismos 52 días (estadísticas de la
Fundación Paz Ciudadana), en Chile hubo 143.000 delitos ingresados
al Ministerio Público, entre homicidios, parricidios, infanticidios,
violaciones, robos, daños graves y otros.
Esto no lo menciona el señor Lagos Weber, tampoco el Sub Secretario
del Interior ni el Director de Investigaciones...
Estas autoridades en lugar de congratularse por la captura de “Un”
General de la República que no dañaba a nadie, debieran
rendir cuenta a la ciudadanía por esos 143.000 delincuentes peligrosos
(solo de los últimos 52 días), y que tienen en la más
completa impunidad.
¡Muchas gracias Mi General Iturriaga!...
Su valiente actitud permitió mostrarle al País la angustiosa
y perversa persecución que viven sus Fuerzas Armadas y Carabineros,
Instituciones que en su momento cumplieron con el sagrado deber de defender
y liberar, a su oprimido y arruinado pueblo.
Alejandro Russell O’Kuinghttonss
Coronel (R)
alejandrorussell@hotmail.com
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